Consejos para no sobrealimentarte en Navidad

Comidas familiares, cenas de empresa, salidas con amigos… Llega la Navidad y parece inevitable: comemos mucho más de lo que acostumbramos y, casi siempre, muy por encima de lo que resulta saludable. El gran problema es que esos excesos en la alimentación acaban pagándose en forma de kilos de más o digestiones pesadas que parecen no acabar nunca.

Cuidar la alimentación en Navidad, por tanto, es imprescindible. Y lo es, sobre todo, en el caso de colectivos como deportistas, mayores, personas con sobrepeso o con enfermedades como diabetes, colesterol o hipertensión. No es complicado llevar una dieta adecuada, tan solo hay que modificar algunos hábitos.

Consejos para que la alimentación no sea un problema en Navidad

En Navidad siempre se va a comer de más, pero lo realmente preocupante es que tendemos a saltarnos los criterios básicos de una alimentación saludable. De repente, parece que dulces, bebidas con alcohol y comidas pesadas son más apetecibles o, sencillamente, que debemos tomarlos porque lo requiere la ocasión.

Sin embargo, es posible llevar una alimentación algo más sana y equilibrada, incluso teniendo en cuenta esas opíparas comidas y cenas tan típicas de la Navidad. ¿Cómo evitar los excesos?

– Un truco muy básico, pero que funciona, es masticar despacio. Te saciarás antes y comerás mucho menos. Como en esas comidas de Navidad las tertulias son inevitables, es muy fácil poner en práctica este consejo mientras escuchas a quienes te acompañan en la mesa.

– Vigila los aperitivos, la mayoría son auténticas bombas de calorías. Son uno de esos alimentos que entran por la vista, pero por muy apetitosos que sean, conviene tener en cuenta que es mejor prescindir de ellos en Navidad. No hay que olvidar que lo que viene después suelen ser platos contundentes.

– Elige bien el menú, en cualquier carta de Navidad se pueden encontrar platos ligeros, desde ensaladas a pescados hechos al horno con pocas grasas. Opta por ellos si quieres mantener una alimentación saludable. Si eres de los que prefiere la carne, mejor que sea magra y con poca grasa, como la del tradicional pavo.

– No es imprescindible pasar por alto el postre de una comida de Navidad, pero hay que ser moderado. No se trata de mirar hacia otro lado, pero sí de que las raciones sean pequeñas. Y, por supuesto, hay que olvidarse de repetir.

Cuidado con refrescos y alcohol. En Navidad se come más fuera de casa, cambiar las bebidas azucaradas por agua y evitar un consumo excesivo de bebidas alcohólicas es otro de los consejos básicos que conviene no olvidar.

– Para compensar los excesos, lleva una alimentación ligera cuando comas en casa. En Navidad, más que nunca, conviene aumentar la ingesta de verduras y frutas y optar por la plancha y el horno en lugar de los fritos. Tal vez comiendo fuera sea más complicado o menos apetecible, pero en casa vale la pena el esfuerzo.

La tentación, cuanto más lejos, mejor. Colocar en casa y a la vista bandejas con dulces de Navidad, chocolatinas o frutos secos puede ser una tentación demasiado fuerte. Lo más aconsejable es guardar estos alimentos y ponerlos sobre la mesa solo cuando tengamos invitados en casa.

Con estos consejos básicos relativos a la alimentación, la Navidad no tiene por qué convertirse en un ataque directo a nuestro organismo y nuestra salud. Basta comer con un poco de sentido común y fijarnos más en lo que tenemos en el plato o en el menú que vamos a preparar.  

Y a todo ello, conviene añadir una recomendación más: hacer ejercicio. A veces es inevitable cometer ciertos excesos en nuestra alimentación durante la Navidad, pero si se hace deporte con regularidad, esos efectos serán mucho menos nocivos.

miércoles, 27 noviembre, 2019|Blog|Comentarios desactivados en Consejos para no sobrealimentarte en Navidad