8 falsos mitos sobre el bótox

Existen muchos mitos que no son ciertos y que provocan que muchas personas crean que el bótox es un tratamiento nocivo y perjudicial. Por esta razón, en Institución CIMED creemos que es conveniente tratar cada uno de los mitos que hay sobre el bótox de forma individual para desmentirlos. ¿Vamos a ello?

1. Hace que el rostro pierda expresividad

Uno de los primeros mitos que hay sobre el bótox es la pérdida de expresividad. Sin embargo, esto solo sucede si no se acude a un centro especializado y la aplicación es incorrecta. El bótox lo único que hace es relajar la musculatura para que las arrugas se alisen. El resultado siempre es natural si el bótox lo aplican profesionales cualificados.

2. Deforma los labios

Labios hinchados, con bultos… este es otro de los mitos que se le asocian al bótox cuando se aplica como relleno de labios. Sin embargo, esto es fácil de desmentir y es que el bótox no está indicado para usarse en los labios. Para eso existen otras sustancias como el ácido hialurónico.

3. Es una sustancia dañina para la salud

Nada más lejos de la realidad. El bótox es una proteína totalmente inocua que no produce ningún daño en la salud. Sin embargo, sí es cierto que pueden surgir complicaciones si, entre aplicación y aplicación, no se respeta la regla de los 4 meses. De nuevo, siempre es conveniente ponerse en manos de profesionales.

4. Es solo para gente con arrugas

Este es otro de los mitos que rodean al bótox. Se trata de pensar que solo está indicado para personas con arrugas, por eso, suele criticarse a los jóvenes que deciden someterse a este tratamiento. Pero el bótox sirve para prevenir las arrugas, evita la pérdida de elasticidad y el envejecimiento prematuro de la piel.

5. Su fin es meramente cosmético

El bótox tiene muchas finalidades y aunque una de ellas es su utilización en belleza, en realidad, se le asocian otros usos. Es útil para aquellas personas que sufren de sudoración excesiva o para las que han sido diagnosticadas con esclerosis múltiple y tienen epasticidad.

6. Los resultados son permanentes

La verdad es que el bótox necesita un mantenimiento para que se pueda seguir disfrutando de los resultados. Por eso está la regla de los 4 meses. Hay que esperar 4 meses o, incluso, 6 para volver a someterse a este tratamiento. En caso contrario, sus efectos irán mermando hasta desaparecer por completo.

7. Es un tratamiento doloroso

Para inyectar el bótox en la piel se utilizan unas agujas muy finas que no producen apenas dolor. De hecho, lo máximo que pueden notar las personas a las que se les inyecta bótox es un ligero pinchazo, una molestia muy pequeña que algunas ni perciben. Por lo tanto, es un tratamiento indoloro y nada invasivo.

8. Te deja la zona hinchada

Uno de los últimos falsos mitos sobre el bótox es que la zona en la que se ha aplicado queda muy hinchada. De nuevo, esto ocurre si se inyecta incorrectamente y no se utiliza la cantidad recomendada. Cada músculo necesita una cantidad concreta de bótox que no generará ningún tipo de hinchazón.

Es posible que conociéramos muchos de estos mitos sobre el bótox y que los consideráramos ciertos. Pero, estos suelen surgir debido a que algunas personas se inyectan bótox en lugares no especializados y cuyos profesionales no están cualificados para que los resultados sean naturales.

En Institución CIMED contamos con expertos que tienen una amplia formación y experiencia para que las inyecciones de bótox sean seguras y los resultados excelentes. A partir de los 20 años es posible empezar a someterse a este tratamiento, pues funciona muy bien como método preventivo. Así que ¿por qué esperar?

jueves, 13 febrero, 2020|Blog|Comentarios desactivados en 8 falsos mitos sobre el bótox